Etiquetas

,

Cuando hacemos vacaciones… ¿las hacemos de alguien? ¿De algo? ¿De un lugar? ¿De nosotros mismos?

Apuesto a que este año yo las haré de todo eso a la vez. A pesar de que he llevado agosto mucho mejor de lo que creía (después del desastroso julio) me parece que una semanita de (no) descanso pero sí desconexión de todo (incluyéndome a mí) me va a venir más que bien.

A pesar de que mi vida de estudiante acabó hace ya más de un año (y mientras escribo esto apenas puedo creerlo), soy de ésas que necesita la reentré de septiembre para renovar fuerzas y ambiciones. Afortunadamente podré hacer una semanita de vacaciones para que el retorno tenga algún sentido porque… una reentré sin salida previa debe ser de lo más deprimente, como entrar en una espiral de verano y hastío permanente.

Estos días he aprovechado para deshacerme de cosas, para hacer espacio, para dejar huecos. Me gustará que el otoño los vaya llenando. Hasta entonces… sólo bochorno.

Anuncios