Resígueme. Un alegato por la comprensión lectora

puntos-suspensivosHay quien te lee a la perfección pero sólo en horizontal, quien se cuelga de unos píxeles y cree conocerte porque te descubre en digital y quien, simplemente, te lea como te lea, te lee mal.

Una no sabe ya si es una cuestión de comprensión lectora o que este libro está mal escrito, lleno de faltas de ortografía o de puntos suspensivos que no llevan a ningún lugar.

Y a mí me parece sencillo: estas páginas no son de hielo, pero tampoco de cristal. Si estás atento, si me resigues con el dedo, no sabes lo que puedes encontrar.

 

 

El reino del no

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Vivimos instalados en el no. Primero fueron los necios que, irresponsablemente, no querían escuchar. ¿Por qué? Porque no. Luego, los cabreados que, llegados a cierto punto, no querían ni hablar. Y ahora, los que de ninguna manera cederán.

Cada no es una losa que pesa una tonelada más que la anterior. Y mientras nos estancamos en buscar a los culpables (nos faltan dedos para señalar), el lodo nos agarra por los tobillos y nos hunde cada día un poco más.

tú

Somos TAN pequeños al lado del inmenso reino de lo absurdo y lo infantil que cuando queramos darnos cuenta el barro ya estará a la altura del cuello para la mayoría de nosotros. No nos olvidemos de que los bastones de mando flotan más que los mandos de la tele.